sábado, 16 de noviembre de 2013

LEAVE ME.
Esos recuerdos son imborrables, y por mucho que lo intento sigo llorando cada vez más. 
Me siento en la ducha, cierro los ojos, levanto levemente la cabeza y no oigo más que el agua caer por todo mi cuerpo, taponando todo sonido audible. Me transporto a mis recuerdos, esa habitación donde jugabamos todas las tardes, me veo, de pequeña, a mi y al chico riendo cuando esos bloquecitos azules se desplomaban contra el suelo, pero yo sigo sin oír nada, son como risas y golpes sordos. 
Por una vez, me siento el centro,por una vez no soy esa gota minúscula dentro de un inmenso mar si no que soy simplemente el mar, donde yo lo controlo todo, mis recuerdos, el pasado, el futuro y el presente. Y después de transpotarme a todos los recovecos de mis recuerdos de yo con él, me froto los ojos, los abro, y veo que me vuelvo a encontrar en la ducha, ni soy el centro, ni lo manejo todo, ni soy tan guapa como en mis recuerdos, ni volveré a verle nunca más.

No hay comentarios:

Publicar un comentario